martes, 15 de marzo de 2011

El génesis de mi locura.


Encontrar otra mano que se conecte entre sí con un solo pensar, es como cuando encuentras de frente a ti una estrella fugaz. Le dije entre risas y sin poderlo creer: “Gracias por demostrarme que existe otra persona de mi especie aquí en la tierra”. Psicodélico lo definí, porque solo aquel que posee un poco de locura se tragará el aliento. Aprendí de ti y me siento privilegiada por intercambiar letras a cambio de un desahogo que seguramente lo absorbería la nada.
Espero esto no termine aquí. No sé si será una segunda parte o tal vez seguiremos filosofando sobre cualquier cosa, lo que si puedes gritarle a aquellos policías que te dicen loco es: “que siempre tendrás un puesto en este miocardio”, María G. Cárdenas (autora del capítulo I)

Los dúos han dado mucho que hablar en los últimos años. Hoy, me considero parte de ese “paradigma” que me ha dejado el grato placer de saber cuan maravilloso es poder realizar un escrito a dos plumas. La locura es un tema que siempre me ha gustado. La razón es sencilla: “creo que el mundo está cuerdo y yo soy un lunático con rumbos diferentes al mínimo común”, Gustavo Osorio (autor del capítulo II)


Capítulo I: en vía a Marte

Trastorno aquella razón que piensa y calcula,
Temeraria, imprudente y pasional,
Rechazo cualquier norma de sociedad
Y huyo de toda diatriba de invención.
¿Por qué lo hicieron?,
¿Se acerca el caos?
Y si es así, ¿qué tan malo será?

Sueño con la locura,
Y ante ello,
Prefiero estallar una botella de litio contra el suelo.

Hoy,
Escojo una camisa de fuerza que estar cuerdo.

Siempre camino en sentido contrario a las masas
Y hago mucho ruido en las bibliotecas;
¿Por qué debo detenerme al ver el rojo del semáforo?,
Si tal vez fuese un toro (seguiría de largo).

Para mí,
Las religiones son un perfecto retraso,
Repudio la política en la gente que persigue el fin de lucro,
Pero esta vez no quiero evadir realidades,
Simplemente,
No estar a favor de ellas me basta.

¿Para qué quiero tener los pies sobre la tierra?,
Si puedo saltar en parapente y desafiar la gravedad,
La gravedad de nuestra piel,
De la carne,
Y el paraíso.

Me gusta dormir en el día,
Escribir por las noches,
Detener el tiempo;
Mantener viva a la gente que ya no está.

Hoy,
Prefiero una camisa de fuerza que estar cuerdo.

Capítulo II: locura universal

¿Para qué disculparme y ser como los demás?

Déjame amar los planetas que entierro en mi cama,
Como tesoros de una realidad universal
Que opta por embalsar lo invaluable.

Ayer fue martes y penetré en aquel cuarto
Que pinté centímetro a centímetro
Para convencerme de que es mejor tenerte en pinturas
Que en carne y hueso.

Loco me gritan los cuerdos,
Y lunático los policías,
Pero sigo en Neptuno
Como uno entre millones.

Ya no estoy.
Ya no existo.

De esto se trata este juego,
De creer en algo más allá de lo ideal,
Porque entre brisas y brisas,
Me siento liberado.

Mutando con el viento
Y sacándole mi lengua a todos,
En contraluz,
Como si estuviese perdido por siempre.

Es tu carne,
Mi paraíso de tres verdades,
Que escondo como un diamante en bruto
Que dibuja y dibuja
Tristes paisajes de soledad y confusión.

Recuerda,
Yo he nacido para pelear por lo que debo tener,
Aunque sea al borde de un universo que se conecta entre puentes,
Siendo una víctima más;
Seducida por la vil mentira que rejuvenece en la discordia,
En las sábanas,
En el alcohol y en mi locura.

Loco me gritan los cuerdos,
Y lunático los católicos,
Pero sigo en Neptuno
Como uno entre nada.

En este metro cuadrado
Esperando deslucir tus cielos.

Esperando por la camisa de fuerza que me mantendrá
Conectado con este mundo al cual no pertenezco.

Hoy prefiero la locura,
Mañana tus medias palabras
Y pasado,
Aceptaré que desaparezcas sin rencor alguno.

Déjame amar los planetas que entierro en mi cama,
Porque “Marte” es tan rojo
Como el destino que he planeado para ambos.

En mis sábanas, alcohol y mi locura.

Un escrito a dos manos:
María Cárdenas y Gustavo Osorio.

lunes, 14 de marzo de 2011

A prueba de balas.


Me dejé caer al piso
Para pensar
Y plagiar el sentido
De mi otro yo.

Aunque me arropé con la desidia
Me permití buscar debajo
De las mantas
De mi sol y de mi luna.

Como un duende que va en búsqueda de monedas,
Como alma perdida y sin frontera,
Descendiendo en un mar
De colores y efectos.

Entre el encanto y la fantasía
De tus caricias perdidas
Y baldías.

Me deje caer al piso
Para pensar
Y plagiar el sentido
De mí otro ser.

En largos años que pasaron perezosamente
Y que aún vivo en la carne
Que persiste debajo de mis huesos,
Resguardando las miradas
De aquellos reflejos estelares
Y estrellas anaranjadas.

Con tu daltónica saliva
Que siempre confundió a los ácidos con el humo.

Pero aquí permanezco,
Cantando al ritmo del mismo blues ochentero,
Que constantemente
Escuchabas en tus tardes de soledad.

Ya no me hieras,
Soy indefenso cuando me eternizo
En este indecente y frío piso,
Soy vulnerable a cualquier
Chasquido de dedos.

¿Soy yo?
¿Somos otros?
¿Fuiste tú?

Plagie todo un mundo
E Invertí los papeles,
Me dormí mientras estuviste cerca,
Y me enseñe la vía de escape
Para así poder huir.

Ya no me hieras,
Soy indefenso,
Y tus reflejos estelares,
El color naranja
Y el sudor del humo
Y las cenizas
Distorsionan la percepción
De mi sistema.

Matices humanizados
De una deformada
Apreciación de la sobriedad,
Que en efectos y colores
Se extienden de borde a borde,
Paseándose por cada partícula de polvo
Que habita en la alfombra
En la que sigo recostado.

Es hora de levantarse,
Pero no tengo reloj que sincronice
Todo el desparpajo
Que desde hace cuatro vidas atrás
He arrastrado con mi columna.

Me dejé caer al piso
Para no odiar,
Para darle fuerzas
A todo lo que escondo,
Para revivir
Y jamás soñar.

He plagiado el sentido de lo que permanecerá,
Lo que habrá de ser,
Y de lo que realmente no es
Cuando sigo pensando
Que la ansiedad ha de venir por mí.

Me dejé caer al piso
Porque es el único modo
En que puedo ser a prueba de balas.

G.

miércoles, 9 de marzo de 2011

El principio del fin.

Los cuentos de hadas no existen,
Pero el amor y la decepción sí.

Nunca sabremos con certeza como es que se desarrolla
Esa serie de sentimientos que comienzan a tomar forma
A través de una simple atracción física
Y ese intercambio de miradas,
Que se hacen presentes y van expandiéndose
En nuestros seres sin control alguno.

Todo es parte de una magia que muchas veces no entendemos,
-(por más que queramos)-
Pero, que con seguridad si logramos definir mediante cualquier frase
Relacionada con flores, mariposas, nervios en el estomago
Y finalmente con lágrimas.

El principio de un fin escrito,
Como el vivir y morir,
Como reír y llorar,
Sin un límite entre los patrones existentes del bien y el mal.

Por mucho tiempo me he tomado la tarea de explorar más allá
De lo que se esconde en nuestros cuerpos.
No he llegado a terminaciones que no sean más que emocionales,
Porque este tipo de magia es tan poderosa
Que podemos reír, marearnos e ignorar un infinito universo
Que se oculta ante la presencia de ese ser
Que nos provoca un sin fin de cosas que -en ocasiones-
“no podemos transmitir mediante algún gesto”.

Es como creer en Dios como una fuerza divina existente,
Pero que no podemos verificar
Con hechos palpables que no escapen más allá de aquel libro sagrado
Que a más de uno le hace cuestionar
Las diferentes teorías de porque somos lo que somos.

Una retorica que constantemente nos roba la vida de manera silenciosa,
Que cargaremos encima por siempre,
Para seguir riendo,
Y para seguir llorando ante la espera de un regreso más que incierto.

Cuestionando realidades,
Verdades,
Y contabilizando horas que se hacen infinitas,
Sin poder conciliar con el sueño.

Con un inmutable desespero
Que agota las cuantiosas cantidades de aire
Que habitualmente respiramos.

Soledad.

Enemigo número uno de muchos seres,
Que no deja más escapatoria que pensar, pensar y pensar,
Y regodearse de aquella falsa utopía de creer
Que si hubiese algún método
Para regresar el tiempo,
Y hacer la jugada de manera correcta
-Para no incurrir en el fracaso-
Que nos separa de esa alma que creemos tan especial
Para nosotros mismos,
Lo haríamos sin dudar dos veces la ejecución de dicha acción.

Hoy, soy un alma que vive en carne propia el arrepentimiento,
Y que se entristece ante las sonrisas
Que rememoran momentos de alegría,
De vivir y borracheras infinitas.

El principio de un fin,
Que empecé a escribir alrededor de dos años atrás,
Y que ahora debo finalizar
Con algo que llaman fracaso.

Con la conformista idea de que la vida ha de continuar.
Cuestionando de principio a fin
A aquella poderosa magia que es capaz de mucho.

Sin embargo,
Habré de aceptar lo que el mañana depara.
Deseando olvidar todos aquellos momentos
Que te hicieron llorar, enojar y gritar.

Mantener la distancia no es la acción más valiente en este caso,
Pero si lo más lógico,
Entre ese “pobre” patrón que la humanidad ha creado.

Lo siento.

G.

viernes, 4 de febrero de 2011

Oda a Cerati.

No hay lagos sin cielos
Ni karaoke que retumbe en los parlantes
De nuestras almas.
Aquí estamos,
Aprendiendo de tus acordes para recrear
Una canción que haga temblar la tierra.
Delatando corazones,
Desnudando almas para descifrar el dolor
Al no verte responder a los estímulos.
El mundo está a la espera de tu despertar,
Que sin excepciones,
Creemos que será de bien.
Porque es un crimen que estés viajando a través
De muchísimos túneles sin un rumbo claro.
El amanecer es cada vez más largo
Y las temporadas no conocen de profundidades,
Agonizante eco que genera revuelo,
Intriga y tristeza.
Los escenarios detestan la idea de no verte más allí,
Sobre ellos,
Transmitiendo de tu energía,
De ese tsunami de versos que entre copas
Muchas veces nos hicieron reír, gemir y llorar.
El tiempo seguirá siendo arena en nuestras manos,
Y mientras ahí vamos,
Seguiremos rezando por tu regreso.
Tocayo,
No dejes que esto te agote por completo.
Fuerza.

“y los médanos serán témpanos en el vértigo de la eternidad”


G.

lunes, 31 de enero de 2011

Fusión.

Cap. I: del adiós a la locura

En el camino de cualquier transeúnte infeliz
Existen soledades interminables
Que se despliegan entre las luces penetrantes
De cualquier cielo sin fronteras.

El eterno llanto,
La ausencia de sentido,
Y el apego emocional
Se arraigan a la melancolía que desquebraja un corazón
Y lo tiñe de más dolor y miedo,
Trazando la inestable superficie por las que habrá que deambular.

Una guitarra española,
Acordes sin sentido,
Y fantasmas de una íntima ficción.

Miles de bebidas alcohólicas
Y alguna que otra droga,
Para olvidar.

Porque solo con creer no fue suficiente.

Cap. II: rutina y negación

Ahora soy esclavo de la locura
E invento historias cada mañana
Para no desaparecer de la rutina
Que a ímpetu de la imaginación,
He creado para huir.

¿Pero realmente de qué o quién es que realmente huyo?
¿De tus amordazados sentimientos?
¿De la contradicción de tus palabras y acciones?
O ¿De mis ganas de saber de ti y no encontrarte en ningún ámbito posible?

Lo siento.

Esta vez, olvidé que fuiste tú -quien apareció-
Y detuvo la rutina
Para florecer, carcajear,
Y huir como fantasma.

Como un espíritu llevado a merced.

Cap. III: la luna

Aparecer,
Desaparecer,
Entre mañanas y noches,
Sin poder moverme de mí aposento,
Esperando por la eterna tarde que nunca tuve.

Ansiar y fusionar.

Fusión de sentidos extendidos
Y corazonadas erradas.
De dolor y penas,
Entre malabares,
Mientras que el jugo de luna
Se esparrama al medio día.

Una locura que juega con cuchillos,
Una rutina que se niega a sí misma
Y se fusiona al escondite
De algo que es
Y que siempre será.

Fusión.

G.

lunes, 24 de enero de 2011

Sos Grande.

No hay nada peor que tu silencio,
Tu tempestad,
La agonía,
El llanto de tu alma,
El ruido de tu dolor;
La perdición.

He contado cada uno de los días desde que partiste,
Aun sigo con aquella cuenta,
Que me persigue a escondidas de mis vivencias,
Asegurándote a mis senderos,
Donde las enfermedades no existen.

Te extraño,
Porque nacer para verte desaparecer
Nunca fue mi fuerte.

Pero ahora cada vez que veo algo con relación a ti,
Siento frío y te veo en ese sin fin de cosas
Que se desenvuelven
Y recrean el ciclo del cual ya formaste parte.

Aunque el oscuro parece perpetuarse
Hay una luz,
Un par de recuerdos que me reconfortan
Y me mantienen en el verdadero camino a seguir.

El más honesto a mis pensares,
El más correcto para muchos,
Un motivo de fuerza.

Sos grande papá.

.................Gustavo Adolfo Osorio Ramírez.

jueves, 20 de enero de 2011

Entre sombras.


A través de ti aprendí que no hay caminos sin fronteras,
Y que solo viajando en tren, entendería el porque de tu locura.
Ya no desvarío como todas aquellas veces que me consumí
En el insano viaje de querer más y más.
Todo ha cambiado.
Estoy tan estropeado que ni siquiera puedo discernir
Entre realidad y fantasía.
Todo lo que no fue, se arraigo a las paredes y formo un espectro colateral.
Me volví loco por instantes y empecé a entender
Que solo en las mañanas es cuando puedo descansar.
Ya no hay nada parecido al silencio,
Puesto que la sonoridad ha sucumbido en cada metro cuadrado de este lugar.
Han pasado largos años,
Días de absoluto dolor y desquebrajo mental,
Mis calmantes no funcionan,
Las metáforas que nos arroparon apagaron su luz
Y los recuerdos me desangraron por completo.
Este final es parecido a aquella última novela que escribiste,
Mientras yo te miraba deslumbrado y entusiasta.
¿Es esta la premeditada historia que te llevaste contigo?
Siempre tuve miedo en todo aquello que ocultabas,
En eso que por siempre ignoré.
Ahora soy yo quien relata historias,
Y escribe en los retazos de cordura que aun persisten.
Pero la distancia es abismal,
Y tu muerte no es algo tan experimental para seguir acá.
Te fuiste.

G.

viernes, 18 de junio de 2010

El error y la derrota.

Cuando las cosas tienden a ser un fracaso no habrá nada ni nadie que cambie el curso de las mismas. Se puede luchar contra dicha situación pero, al final de todo el resultado seguirá siendo el mismo.
El error de trayectoria será más notorio y cuando te detengas a visualizar la estela que has dejado atrás, te percatarás de que has dejado más que un par de corazones rotos, ilusiones a medias y una inconformidad que día a día se agranda con el ego de ese ser que, irrefutablemente te seguirá señalando por dicha traición.
La traición y la derrota. Dos palabras que amistosamente me gustan, pero que hasta cierto punto han formado parte de lo que actualmente estoy viviendo. Letales armas de doble filo.
La primera vez que escuche palabras sabias acerca del error y la derrota, fue cuando mi padre me vio llorar a moco tendido por aquella muchacha que había roto mis medias ilusiones.
Sin embargo, hoy es una de esas veces donde no quiero llorar, sino más bien reflexionar y entablar un diálogo inteligente con todos aquellos que se niegan a escuchar y a entender. Porque es a veces, cuando me siento tan infeliz como en este momento; con este peso de inmoralidad que ni siquiera me permite ver por la ventana que todas las mañanas acompañaba el inicio de mi día y me regalaba un poco de contacto con la naturaleza. Con la verdad.
A veces es necesario callarnos y reprimirnos. Llorar en nuestras almas y no hacer notorias aquellas lágrimas que tienden a ser tan letales como el filo de una catana.
Amig@s, errar es de humanos y rectificar de sabios, ¿Pero de qué vale tal cosa si nuestras acciones no son ejecutadas con el corazón? Si aún no dejamos ir todo aquello que realmente nos condujo a la desdicha ¿?
La perfección es algo más ficticio que una película de Star Wars, y aunque muchos me señalen de perfeccionista, los invito a formarnos en fila para empezar a lanzar piedras a ese rio de emociones, ese canal de agua que nos reflejará la inconformidad a cambio de nuestra misma hipocresía convertida en algo, menos en humanidad.
A veces, es mejor morderse nuestra perversa lengua. A veces, es mejor ni escribir lo que por desgracia tenemos que pensar y sentir. A veces, alguien comete un error y el egoísmo/orgullo no deja más escapatoria que decir cualquier porquería ajena a nuestros propios sentidos. A veces, es una de esas veces donde quiero estallar el mundo con toda su basura incluida y celebrarlo en compañía de un buen vino y ese cigarrillo que tanto me gusta fumar.
A veces es mejor rectificar.
A veces es una de esas veces donde no hay nada que decir, donde tengo que ver como sigues elogiando tu suspicaz manera de ser (celebrando la existencia de aquellos juegos te artificio y fantasmas vánales).
Esta vez la derrota ya no es tan fuerte como el error, como la inmoralidad que tengo encima gracias a todo aquello que te hace juzgarme.
Mi error.
Mi derrota.

G.

martes, 1 de junio de 2010

Lágrimas desconocidas.


Muy pocas veces observo a la gente cuando llora.
-“Íntimo” instante que no merece ser interrumpido por nada ni por nadie-
Lágrimas desconocidas: “aquellas que veo bajar por tu impecable rostro”,
Dolor.
Inevitable dolor que no puedes ignorar…
Una mirada desviada,
Y tu esbelta cabellera que simula volar por el aire que respiras,
Era el paisaje más visible ante mí.
Algo me perturba,
Algo me asecha,
El sol me mira….y las nubes me escuchan.
Error.
Mi óptico error al azar: “capturar ese centenar de emociones que se reducen en lágrimas”.
Lágrimas desconocidas,
Aquellas que veo descender por tus mejillas,
Mientras sigues observando la nada y sigues sintiendo el desastre que ha desatado el clima,
Escuchando de lejos aquellas palabras que vienen de parte de aquel poeta
Que recita los vocablos que encajan perfectamente en tu déjà vu,
El déjà vu de una geometría incongruente y jamás palpable.
Muy pocas veces observo a la gente cuando llora,
Pero hoy violé mis principios de intuición y me deje llevar por lo que con rabia sostenías en tus manos,
Aquello que no soltaste para no sentirte develada por tu público espectador.
Y aunque el intercambio de miradas fue minúsculo,
En donde te busque…creí encontrarte,
A pesar de que no puedo dejar de reconocer que al acercarme a ti
Me siento invadido por alegría e intriga
Por todo “aquello” que he venido callando.
Hoy violé mis principios de intuición y recite un par de versos sin rima,
Desaté creatividad y enlacé mis rebuscadas palabras a tu media mirada,
A las palabras que nunca mencionaste,
A tus lágrimas ajenas,
Ajenas de todo,
Menos del dolor.
Nunca me gustó observar a la gente cuando llora porque es un momento íntimo que se debe respetar,
Sin embargo, no me gustó verte llorar porque duele,
Duele tanto como ese silencio que premeditadamente se veía venir,
Algo por lo que no estoy asombrado,
Algo por lo que no debería sentirme tan triste ahora,
Mientras sigo jugando al engaño con mi alma,
Y desligo mis sentidos de la realidad para entrar en confusión.
Porque es a veces cuando sentimos que somos capaces de todo y de nada a la vez,
Porque es a veces cuando logro concebir con esta realidad,
Porque a pesar de que llorabas, yo estaba allí para ti,
Con mi verborragia,
Mientras me ofrecías más de ese silencio.
¿Alguna vez pensaste que eras parte de toda esta magia que desató el tiempo?
¿Alguna vez podré escucharte?
Porque es esta una de esas veces donde quiero acercarme
Y recitar verdaderos versos con poca rima que,
Rememoren aquel día donde te vi llorar y la vez...
...fui feliz.

Gustavo Adolfo Osorio Ramírez.

lunes, 31 de mayo de 2010

Post mortem.

Estoy en frente de ti.
-Nunca te habría imaginado tan delicada y tan decidida como ahora-
Considerando que, jamás poseí esa imaginación para verte como cuan lienzo colgado en un museo.
-Post mortem-
Tus sentidos y los míos ante esos pocos días de noviembre que estuvieron llenos de felicidad y dolor.
Donde domesticamos la costumbre de la mejor manera posible,
En esa misma parte del cuento donde nos hicimos el mayor daño posible.
Ahora, no me quiero acordar ni de tu nombre.
Ya no deseo volar tras esa obsesión de arreglar lo reparable.
No más,
No más de está marejada de pasado y futuro que acaricia nuestros cuerpos.

Ir. Venir. Amarte. Odiarte.
-Estábamos cerca-
Pero la distancia espiritual que nunca cuantificará en nuestras almas,
No nos dejará más recuerdos,
"Elixir" de una perfecta ironía que aplico a mi trama...
A tu desenlace.
Para seguir despedazando los retazos de nuestro propio tapiz.
Para empezar a caminar en compañía de la nada y tropezarme con los transeúntes nocturnos,
Para acariciar mi cuerpo con la suave sensación de la noche,
Con mis explicitas dos fases post mortem,
Venir e ir.

G.

lunes, 17 de mayo de 2010

Años de más.

I
Su mirada siempre estuvo dirigida a los ojos de aquel muchacho.
Aunque un poco callada,
Siempre tenía una sonrisa que regalar (por más forzada que pareciese para muchos).
Sus delicadas manos no dejaban de dar vida a lo que pudiese tocar.
No podía tocarle a él.
No podía hablarle.
…sus dos triviales más relevantes,
Observar,
Y callar.
II
La soledad que se siente estando cerca de él
Se compara con un caluroso desierto,
En dónde la desguarnecida mirada acumulada por años,
Seca el alma de todo ser que ama.
…años de tristeza,
Años de amar,
Años de más.
Observar. Callar.
…y sus sentidos amarrados a la vida de ese extraño parecen colapsar la racionalidad,
Secando su húmedo ropaje y sacando de sus bolsillos las llaves que jamás le entregará.
III
Atrapadas y desoladas mañanas,
En la que el valor permaneció en forma de todo, menos de seguridad,
Agobiante manera de dejar que, la certeza, que no va más allá de un corazón en sollozo y a punto de explotar,
Termine con el juego de toda una vida que ella dedicó.
(Sin jamás pensar que alguna vez recibiría algo a cambio).
Años de tristeza,
Años de amor,
Observar, Callar.
Años de más.

G.

jueves, 8 de abril de 2010

Papel para bocetos.

Y entre tantos planos que apenas empezaban a desarrollarse,
Y que no tardarían en desvanecerse, entre tanto desespero,
Y acompañados de ese jazz que sonó por horas,
Con tu sutil vestido rosa que aún no terminabas de ponerte,
Fueron las sospechas de mi primera desdicha.

Asediaste mi tracción motora a un estado inmoral,
Me hiciste creer en el final feliz de un cuento sin sentido,
Dedicándome tu mirada de lástima,
Con esa falsa idea de que volvería a creer en ti.

Aunque por más desdichado que hubiese estado,
Sólo importo la carente pero infalible manera de volver hacerme sentir como el verdadero patán que jamás suelo ser,
Justo como ellos,
Justo como tú.

Te negaste a salir del unísono desespero de esa llamada con silencio,
y por miles de segundos que se convirtieron en horas (me pregunté)
-¿En dónde estás?-
-¿Por qué no me escuchas?-

Acércate.

Sostén tus manos de lo que puedas,
Permítete llorar,
Aquieta el estallido de esa tormenta que viene por nosotros,
¿En dónde te encuentras?

Despídete del olvido,
Sosiega mis sentidos,
Y déjate llevar más allá de lo que tú misma te crees capaz.
Justo como ayer.

Porque aunque sientas que hay algo más por decir,
Te encontraras con el desinterés que muchas veces me regalaste,
Como ese papel para bocetos que siempre desechabas,
Justo como hoy.

Justo como siempre.

G.

miércoles, 10 de marzo de 2010

La sombra que siempre amé.

Detrás de la casa de esquina siempre pasó una sombra que me hizo suspirar.
Aunque las sombras no pueden hablar, tocar y sentir,
Yo me enamoré de aquella que, se posaba entre las calles del suspiro
Y el señuelo que en si abundaba y que de un momento a otro llegó hasta mí.
Los errores de mi antipatía en oportunidades jugaron al dominó en una mesa sucia,
Pero,
Las virtudes de mi ser siempre volvían hacia mí con el néctar de lo más verosímil a la locura.
Por años amé esa sombra que no podía amar.
En ese mismo tiempo cortaba flores en las mañanas,
Flores que nunca logré enviar,
Y aunque mi cariño posaba sus espaldas en el rincón de una puerta desconocida
Siempre observé de reojo al odio que siempre quiso engañarle,
Como sí se tratase de un campo de guerra,
Pero sin esa malicia y todo ese armamento que en ellas suele estar presente.
Día a día visité aquel aposento de magia y amor,
Para volver a suspirar,
Para enternecerme un poco,
Y crear algo parecido a la compañía de un ser para mí.
Nunca me creí capaz de hablar acerca de esto,
Nunca poseí ese valor,
Nunca pude olvidar aquella sombra que siempre amé.
Ese sueño eterno,
Creado con retazos de papel y unidos con pegamento de fantasía.
Un sueño pintoresco que siempre me dejo este sabor a sombras y algo más que AMAR.

G.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Los cuatro (4) cuadrantes.

Desgraciadamente vivimos en un país de tercer mundo que nos ha colocado en la posición quizás más incomoda que pueda existir, pero, si nos tomamos la delicadeza de explorar y desglosar los agentes o los ítems que nos hacen estar en este lugar, encontraremos más que hechos verídicos que, nos dirán que en vez de estar culpando a los sistemas y a la gente que está a nuestro alrededor, debemos convencernos de que somos nosotros culpables de tal hazaña.
Debemos pensar en qué demonios es lo que hacemos para no merecer este lugar y llegar a ser más que una potencia en todos los sentidos, pero para eso hará falta lanzar una bomba en el territorio Venezolano y construir un nuevo país.
De allí, de ese conglomerado de palabras que sólo sintetizare en una sola: “miseria”.
Puesto que, la miseria es la única capaz de conducirnos muchas veces a la irracionalidad, dejándonos cometer esos errores que induce nuestro alrededor a la expulsión de ese veneno para descargar toda la putrefacción que dentro de sí mismos abunda, y una vez completado el ciclo: jactarnos de sí somos mejores personas de aquel que está a nuestro lado.
BULLSHIT, todos son iguales y en vez de estar jugando a ser cínicos e hipócritas, deberían mirarse a si mismos para retomar quizás algún día el sentido de pertenencia, la pertenencia de una vida propia que como corderos está ante la condena con ciertos patrones a seguir.
Eso es la miseria colegas.
¿Quién padece de una vida propia? ¿De un juicio propio?
¿De inteligencia y sentido común? ¿Quién?
“LA GENTE ESTÚPIDA SEÑORES”
Ciertamente, esto por mucho tiempo ha sido el tema de controversia a lo largo de los siglos, porque aunque sea difícil de creer: “siempre nos encontraremos con esta masa intensificada de humanos que no hacen más que vivir de las apariencias y de los prejuicios que bien han sabido desarrollar en su ambición de encontrar algo o a alguien a quien señalar por cada una de sus desgracias”.
EUREKAAAA!!!
He llevado mi hipótesis al más mínimo rincón de la sabia frase del brillante Albert Einstein.
Por esto es que te seguiré cayendo mal,
Por esto es que la gente me detesta y me seguirá detestando,
Por ser tan sincero y tan MISERABLE a la hora de escribir de nuestras faltas,
Porque a falta de lo que tanto critico,
Solo me quedo con el arma más poderosa que puedo poseer: “el sentido de la palabra escrita”.
La gente es estúpida, pero más allá de su estupidez humana,
Lo que les embarga es destruir como ese tornado que nace y arrasa con todo lo que está en su camino.
Yo si tengo una vida propia,
Y me importa tanto lo que pudieran decir de mí,
Que mañana te lo haré saber (risa chocante),
¿Qué si soy drogadicto?, ¿Qué si soy gay?, ¿Qué si soy poco hombre?,
¿Qué si soy un jodedor?, ¿Que si no soy?…o ¿Qué si soy tan amigo de la miseria que ahora soy su máximo exponente?
Señores hay que dejar de ser tercermundistas,
Darle paso a la cultura,
Y no olvidar la educación y los valores del hogar.
Empleen la frase de ese tipejo que se la da de filósofo:
“aquí no es bueno el que ayuda si no el que no jode, recuérdelo”.

Miseria,
La misma con la que me he regodeado según los jueces que me han colocado en esta silla eléctrica,
Los mismos que se han burlado de los sistemas en medio de su propia ignorancia,
Aquellos que creen tener el poder absoluto de la verdad,
Gente estúpida que padece de una vida propia,
Y sentido común.
Insisto,
Pero esta vez para darle más fuerza a la entrada que hace un par de días atrás redacte,
Yo si soy un hijo de puta,
Un sin vergüenza que en su creencia de poder darle el beneficio de duda a todo aquel mortal que lo quiera, ha terminado decepcionado.
Donde no me ha quedado de otra que, Observar,
para convencerme de que cuando vuelvas a resbalar, perderás.

G.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Dolor.

Y mientras te observo a la distancia sé cuan miserable eres,
Me has desgastado cuantas veces has querido,
Has jugado conmigo como te ha dado la gana,
Y aun cuando con piedad te pido que me dejes en paz,
Me entierras la daga que me hace descender velozmente hacia ese subsuelo que tanto temo…
Dolor…
Maldito dolor que invade mi ser.
No sé cuál es tu verdadero propósito,
Pero has logrado que derrame lágrimas de tristeza,
Tenidas de color rojo sangre,
Color de desgracia,
Color de cólera.
Mientras que a un lado de la realidad, te sigo aguantando más fuerte que nunca para aprender de ti,
Para ese momento en que vuelvas, clavarte una patada que te envíe al más allá.
Dolor…
Desgraciado dolor que te perpetúas en mi alma y me haces sentir desolado,
A caso no te he demostrado ¿Cuánto te detesto?,
¿Cuánto me debilitas?
Aquí sigo postrado destilando tus síntomas,
donde la única salida que queda es: "tratarte como se tratan las enfermedades",
Con curas prescritas para hacerte desaparecer,
Para dejarte solo,
Para no volver a la mesa que desde hace un tiempo aprendí a compartir contigo.
Déjame en paz.
Abandóname,
Ya no tengo más que ofrecerte…
Dolor que has llegado,
Que has oscilado en cada rincón de mi cuerpo.
Dolor,
Dolor tristeza,
Desaparece por favor.

G.

martes, 24 de noviembre de 2009

Adolfo.

Adolfo es mi segundo nombre.
Muy pocos sabían acerca de ello, sin embargo,
Hoy, se los cuento a todos aquellos que ni siquiera estaban al tanto.
Me gusta acabar los trapos cada vez que quiero,
Hundiéndome en las interminables botellas de cerveza
Que en conjuntos de mis amigos,
Siempre son una buena excusa para aumentar la habladuría de todos esos “fans” que tengo a mí alrededor.
Soy un hijo de puta, lo sé.
Me fumo todo lo que me da la gana porque así lo he decidido a lo largo de unos cuantos años,
He cambiado de novia miles de veces porque a veces no sirvo o mejor dicho, no sirven.
Adolfo es mi segundo nombre,
Ya te lo he contado, pero, esta vez me enorgullece repetirlo,
Ya que, formalmente te estoy dando un dato más para esa recopilación que maliciosamente has armado con tu aliado o aliada.
Me gusta el sexo desenfrenado como a todo ser humano,
Me gusta estudiar y leer muchísimo,
Aunque por tratar de siempre tener una buena preparación cultural esté etiquetado como un freak.
Para muchos, no soy más que un nerd en la universidad,
Aunque muchas veces ni sepa de qué demonios estén hablando los profesores en clases.
Los vicios en ocasiones me consumen, y tal cosa no me enorgullece pero debo admitir que por instantes me hacen sentir BIEN.
Soy un pela bolas y no defeco más arriba del ano porque sencillamente mis padres me enseñaron a vivir humildemente,
Trabajo porque así lo he decidido tras unos cuantos años de vagabundería e irresponsabilidad rotunda,
Y presumo muchísimo al decirte que, aunque no duermo 10 horas como tú a diario,
Me levanto muy temprano en las mañanas para ver qué diablos sucede con el país que has dejado de querer en ese afán de admirar un primer mundo que, muy lejano está de nosotros.
Soy Chavista.
Y si, si tengo un rancho en la cabeza y aunque no tenga una antena de DIRECT TV en él,
Estoy más informado de lo que crees,
Soy muy egocéntrico, lo sé.
Mi risa es chocante y más que eso, es muy odiosa.
Escucho música rara porque desde pequeño un tío, un primo y un hermano que gracias a DIOS siguen vivos me inculcaron,
No escucho Reggaetón porque pienso que es un estilo musical muy vacío que convierte a los hombres en delincuentes y a las mujeres en prostitutas.
Me rió descaradamente de las estupideces de la gente (como todos),
Solo que, yo soy muy evidente.
Mi estado de ánimo depende muchísimo de cómo me levante,
Por eso a veces soy agradable y otras veces un antipático,
Me gusta leer el blog de mis compañeros de clases y cerciorarme de que verdaderamente hay gente que SÍ vale la pena con respecto a lo que estudiamos (pues, hay muchos que no sirven y está gastando su dinero y tiempo).
¿Porqué te digo todo esto?,
Te lo digo, porque estoy un poco obstinado de los patrones,
De tus dedos,
De tus prejuicios,
Y de tu interminable manera de criticarme sin analizar tu posición en primera instancia.
Mi nombre es Gustavo ADOLFO,
Tengo 22 años y he logrado cosas por las cuales lanzar testimonios de suma verdad ante la multitud que me venga en gana,
SOY HUMANO,
SOY UN CARAJITO QUE SE JACTA DE TODO LO QUE ESTÁ MAL HECHO.
Soy exigente y en reiteradas ocasiones muy duro con quienes no lo merecen,
Pero debemos aprender,
SÍ,
Aprender, escuchar, analizar,
Y a no jugar a ser DIOSES con un mazo en mano para juzgar a todo aquel que nos dé la gana.
Si eres mi amigo: reirás y sabrás que en plena borrachera te he dicho todo esto y más,
Pero si eres uno de esos que joden y rejoden el parque como dice el Maracucho de mi Padre,
Bienvenido seas a este espacio que hoy yo he decidido dedicarte.
Pero que al final del mismo,
Te hará saber cuan nulo o nula eres a mi existencia,
Yo si soy un acaba trapos,
Yo si soy un sin vergüenza,
Yo soy todo lo que tú quieras que sea,
En esas medias palabras que salen de tu cochina boca,
Soy eso y soy más,
Soy un hijo de puta (por segunda vez),
Y estoy orgulloso de la educación que mis padres me impartieron desde pequeño,
Esa misma que quizás tus padres también se preocuparon por dejar en ti,
Pero que, en tu interés de destruir a quien no conoces, OLVIDASTE.

G.

domingo, 27 de septiembre de 2009

She.














¿Alguna vez te has preguntado como reaccionan los seres humanos al percibir las energías de un semejante?
¿Has sido tú el protagonista de algún encuentro único y especial?
¿Has dedicado algunos segundos de tu vida en observar a alguien y este a su vez, como causa y efecto, responde a tu mirada?
Si dos de las anteriores preguntas, responden al roll positivo, posiblemente, estés sintiendo uno de los más bellos sentimientos del planeta.
Amor. Felicidad. Alegría. Carisma. Compañía.
El amor a primera vista es algo bastante peculiar entre las películas estadounidenses; personas que llegan a ser dos desconocidos en integridad, llegan siendo las parejas, que, en un momento determinado se conocieron a través de cualquier evento afortunado o desafortunado.
Mi caso, gracias a Dios: “afortunado”.
Sin embargo, no vengo a hablarles de ese amor en primera instancia, ni de como este suele desarrollarse entre nosotros, los seres humanos.
Esta vez, escribiré acerca de alguien que me ha hecho creer en algo que hace un enorme tiempo, olvide por completo.
Nunca he sido enemigo de las casualidades y si como bien dice el dicho: “la curiosidad mato al gato”, ha de haber alguno cerca de mí, patas arriba.
La ciencia no nos muestra como es que funciona esta modalidad de sentimientos, mucho menos como, el flujo de energía que al igual que la sangre que viaja desde la cabeza hasta los dedos de los pies, es un valor agregado que equivale a las cuatro fases del ciclo de vida de una mariposa.
No lo sé. Es difícil explicarlo, pero, es mágico.
La magia nos hace perder la cordura, porque, creemos en la vulnerabilidad de los cuerpos y como agentes ingenuos de este espacio-tiempo, le damos rienda suelta a este vuelo de mariposas que revolotean de un lugar a otro, llevando a cabo la revolución de las flores.
Flores que vuelan al mismo tiempo que parece irse mas rápido de lo normal
Y que en ocasiones queremos detener,
Pero que al final de la noche nos muestra en el fondo,
Una puerta semiderruida.
La misma puerta que posteriormente ella habrá de tocar,
La que muchos pensaron que estaría insonora.
Ella ha tocado la puerta,
Y habrán quienes tratarán de cerrarla, porque aun cuando poseemos las herramientas necesarias para ser el más fiel cordero de un pastor, preferimos transformarnos en el león que quiere arrasar con todo lo humilde, honesto y hermoso de una persona.
Ella esta cerca.
Nadie parece creerlo.
Pero volviendo a la retorica de mi principio,
Si he dedicado mi mirada a una extraña,
Que por magia y quizás muchísima casualidad de este episodio que todos conocemos como: VIDA,
Fui correspondido con una sonrisa.
Sólo una sonrisa.
Ella ha llegado y la semiderruida puerta ha ido expulsando todo el oxido de sus marcos,
Las termitas han desaparecido y no han dejado rastros de su condición,
Y lo que antes parecía oscuro,
Está aclarando.
¿Es muy pronto?
¿Es controversial?
Para la vida no lo es, para mí tampoco.
Esto es único.
Esto está lleno de muy buena vibra.
Y estoy más que seguro que de ahora en adelante,
Ella pensará en…
Nosotros.


Te quiero

Gustavo Adolfo Osorio Ramírez.

jueves, 24 de septiembre de 2009

The Game.

“Felicitaciones, usted ha sido escogida la celebridad más notoria de este año;
Ha creado el juego que todos alguna vez quisimos crear en miles de vidas pasadas”…
Y atónita, como si nunca se lo esperase: sonríe la muchacha,
Mientras que piensa que, a veces el ego hace parecer a la gente tan estúpida
Como esas mises que ganan un concurso de belleza…
“Jugar a ser Dios” puede sonar más blasfemo que cualquier lírica de Gustavo Ceratí o Charly García,
Pero, este ha sido el más curioso y creativo invento en años,
Mientras que la seleccionada multitud sigue aplaudiendo impaciente
Por el discurso que nuestra querida protagonista, recitara segundos más tarde…
“No se trata de solo querer ser Dios, se trata de juzgar y señalar…He allí el principio de no incertidumbre premeditada”,
Donde todo el público presente,
Impresionado,
Sigue aplaudiendo impacientemente como si hubiesen atravesado cualquier desierto durante días y sin una gota de achedos-O que los hidratará.
Es bastante irónico como la gente nunca pensó que mas allá de este saco de huesos que tenemos prestado podemos desarrollar las cualidades de un ser divino,
Sin embargo, me siento privilegiada de ser esa persona que sabe el porqué de mucho,
Aun, cuando el acento de sarcasmo y satiridad sea ese complemento esencial,
Que quizás nadie podrá desarrollar jamás y que es tan necesario
Para desvelar a cualquier mortal que va en búsqueda de una felicidad que yo puedo arrebatar en solo segundos.
(Ríe a carcajadas)
Ilusos…
Ilusos los mortales que nunca subestimaron el linaje.
Si,
Porque yo pude hacerlo,
Porque este es el juego con reglas que nadie conoce,
Y que revolotean en mi cabeza al ritmo de una canción de guerra
Que el fondo de nuestro ser,
Nos hacen desarrollar la fuerza más maligna que llevamos por dentro,
La misma que nos seducirá hasta llegar al campo matanzas épicas.
El,
Ella,
Ellos,
Todos,
Incluso hasta mis parientes lo ignoraban…
Pues, nunca creyeron que en este planeta no había espacio para algo más que no fuera
Este sucio e imaginario tablero,
Que permite solo a dos participantes:
“mi ego y mi única y ABSOLUTA…verdad”

G.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Pinturas.

Las gotas de la incesante llovizna rozan sutilmente tu cuerpo,
Jugando a la enredadera de naturaleza y sentido,
Perpetuándose en éste cuadro que viene destilando su imagen poco a poco.

Es solo piel y atmósfera,
Una fusión que el diablo en su deseo de ser más cándido
Que ese ángel, que cayó desde un cielo inalcanzable,
Recrea entre nosotros.
Un regalo parecido al paraíso,
Algo tangible,
Más bien similar a la felicidad.
Pinturas: “las que recrean el adiós que nunca podré olvidar,
Las mismas que me han dejado tan seco por dentro,
Esas que siempre me definirán como una pieza de arte, unicolor”.
Rojo,
Color sangre,
Color de nuestro dolor,
Color de nuestros antepasados,
Como cuando pensamos en guerras y disputas
Donde el derramamiento del linaje
Nos agobia desde los campos de batallas,
Hasta el día de hoy.

Pinturas,
Las que recrean el adiós que nunca podré olvidar,
Las mismas que me han dejado tan seco por dentro,
Esas que siempre me definirán como una pieza de arte, unicolor.

G.

lunes, 3 de agosto de 2009

Causa y efecto.

Como causa y efecto: “llegaste y desapareciste”.

Todo fue parte del mismo misterio que siempre
me previno ante tus medias palabras,
esas mismas que utilizaste en reiteradas ocasiones
como guarida para el egoísmo que nunca te ha dejado irme.

Las situaciones se embistieron del más bajo pudor,
y las sonrisas que parecían existir, se arroparon con un labial oscuro,
el miedo arraso con todo,
al mas violento estilo de un tsunami,
y la felicidad fue el estado utópico que jamás quisiste mencionar.

Ya no importa cuan afligidos podamos estar,
porque, después de tanto recrear este ciclo
y darle más poder a ese alguien sin sentido,
he llegado a sentir que soy insensible a tu rostro cuando lloras.

Nunca quisiste buscarme,
hoy en día, lo he aprendido de la peor manera,
Si.
Cuando me vi gastando cada segundo de mi vida,
cuando trataba de mediar con situaciones que parecían mas mías que tuyas,
y cuando me percate,
era tarde...me perdí.

Como causa y efecto: “me amaste y me dejaste”,
nada ha cambiado desde ese entonces,
todo sigue siendo igual,
solo que ahora la locura es un estado normal,
que más que incongruente a nuestros sentidos,
es el polo opuesto que repele toda carga de energía presente.

Necesito desprenderme de todo aquello que parece posible,
necesito más que esa posibilidad que me obliga a escuchar mi corazón,
necesito un poco de aire que respirar,
pero más que todas esas cosas anteriores,
necesito que,
escuches el peso de la cruz que has decidido cargar.

G.