miércoles, 25 de noviembre de 2009

Dolor.

Y mientras te observo a la distancia sé cuan miserable eres,
Me has desgastado cuantas veces has querido,
Has jugado conmigo como te ha dado la gana,
Y aun cuando con piedad te pido que me dejes en paz,
Me entierras la daga que me hace descender velozmente hacia ese subsuelo que tanto temo…
Dolor…
Maldito dolor que invade mi ser.
No sé cuál es tu verdadero propósito,
Pero has logrado que derrame lágrimas de tristeza,
Tenidas de color rojo sangre,
Color de desgracia,
Color de cólera.
Mientras que a un lado de la realidad, te sigo aguantando más fuerte que nunca para aprender de ti,
Para ese momento en que vuelvas, clavarte una patada que te envíe al más allá.
Dolor…
Desgraciado dolor que te perpetúas en mi alma y me haces sentir desolado,
A caso no te he demostrado ¿Cuánto te detesto?,
¿Cuánto me debilitas?
Aquí sigo postrado destilando tus síntomas,
donde la única salida que queda es: "tratarte como se tratan las enfermedades",
Con curas prescritas para hacerte desaparecer,
Para dejarte solo,
Para no volver a la mesa que desde hace un tiempo aprendí a compartir contigo.
Déjame en paz.
Abandóname,
Ya no tengo más que ofrecerte…
Dolor que has llegado,
Que has oscilado en cada rincón de mi cuerpo.
Dolor,
Dolor tristeza,
Desaparece por favor.

G.

2 comentarios:

Paola Soto dijo...

Maldito dolor..
sólo vete.

Raiza dijo...

que ha pasado amigo??