viernes, 6 de marzo de 2009

Ohne Sie

Por mucho tiempo atrás creí: “que la distancia correcta, era la mayor”.
Paseándome por lugares recurrentes por ti.
Buscando tropezarme contigo, para así, leerte un par de líneas.
Para recordar tu hermoso rostro.
Para saber que entre menos distancia presente entre ambos, estaré mejor.
Anhelando un minuto de silencio a tu lado.
Buscando una sonrisa domesticada a nuestros sentidos,
Porque aun cuando pensé que quemando mis memorias,
Y verlas consumirse sobre una roca llena de tristeza,
Sigo sintiendo algo por TI.
En ningún momento deje de extrañarte,
Mucho menos de amarte.
Entregue mis esperanzas a alguien supremo,
Y, no es que exactamente en este momento parezca sonreírme desde ese pronunciado lugar,
No,
Pero, es lo que de alguna u otra manera me hacen sentirme: “vivo”.
El tiempo ahora parece acorralarme,
No sé lo que realmente me depara,
Y las situaciones que no han sido premeditadas
Han formado parte de mi nuevo tiempo de vida.
Calzando a lo largo de una completa transición que no es más que la cercana imitación de un vulgar juego de mesa.
Has aparecido,
Has revivido,
Has detenido mis días y noches.
Y sigo sintiendo que sin ti la vida es un poco monótona e incrédula,
Dejándonos como lección que todo esto es parte de las vivencias que han dejado la mala sabiduría de ambos.
Aun sabiendo que por más de trescientos sesenta y cinco días has estado ausente,
Y que quizás tal hecho jamás pudiese cambiar,
Pero con solo saber que estas allí,
Enfrente de tu computador leyendo este conjunto de palabras,
Me sentiré bien.
Ya no quiero guardarme las palabras,
Quiero recitarlas,
Dedicarlas,
En vez de seguir amarrándolas a mi caja torácica.
Esto es para ti,
Donde quiera que estés.
Porque sin ti todo ha cambiado.
Te extraño.

G.