domingo, 27 de septiembre de 2009

She.














¿Alguna vez te has preguntado como reaccionan los seres humanos al percibir las energías de un semejante?
¿Has sido tú el protagonista de algún encuentro único y especial?
¿Has dedicado algunos segundos de tu vida en observar a alguien y este a su vez, como causa y efecto, responde a tu mirada?
Si dos de las anteriores preguntas, responden al roll positivo, posiblemente, estés sintiendo uno de los más bellos sentimientos del planeta.
Amor. Felicidad. Alegría. Carisma. Compañía.
El amor a primera vista es algo bastante peculiar entre las películas estadounidenses; personas que llegan a ser dos desconocidos en integridad, llegan siendo las parejas, que, en un momento determinado se conocieron a través de cualquier evento afortunado o desafortunado.
Mi caso, gracias a Dios: “afortunado”.
Sin embargo, no vengo a hablarles de ese amor en primera instancia, ni de como este suele desarrollarse entre nosotros, los seres humanos.
Esta vez, escribiré acerca de alguien que me ha hecho creer en algo que hace un enorme tiempo, olvide por completo.
Nunca he sido enemigo de las casualidades y si como bien dice el dicho: “la curiosidad mato al gato”, ha de haber alguno cerca de mí, patas arriba.
La ciencia no nos muestra como es que funciona esta modalidad de sentimientos, mucho menos como, el flujo de energía que al igual que la sangre que viaja desde la cabeza hasta los dedos de los pies, es un valor agregado que equivale a las cuatro fases del ciclo de vida de una mariposa.
No lo sé. Es difícil explicarlo, pero, es mágico.
La magia nos hace perder la cordura, porque, creemos en la vulnerabilidad de los cuerpos y como agentes ingenuos de este espacio-tiempo, le damos rienda suelta a este vuelo de mariposas que revolotean de un lugar a otro, llevando a cabo la revolución de las flores.
Flores que vuelan al mismo tiempo que parece irse mas rápido de lo normal
Y que en ocasiones queremos detener,
Pero que al final de la noche nos muestra en el fondo,
Una puerta semiderruida.
La misma puerta que posteriormente ella habrá de tocar,
La que muchos pensaron que estaría insonora.
Ella ha tocado la puerta,
Y habrán quienes tratarán de cerrarla, porque aun cuando poseemos las herramientas necesarias para ser el más fiel cordero de un pastor, preferimos transformarnos en el león que quiere arrasar con todo lo humilde, honesto y hermoso de una persona.
Ella esta cerca.
Nadie parece creerlo.
Pero volviendo a la retorica de mi principio,
Si he dedicado mi mirada a una extraña,
Que por magia y quizás muchísima casualidad de este episodio que todos conocemos como: VIDA,
Fui correspondido con una sonrisa.
Sólo una sonrisa.
Ella ha llegado y la semiderruida puerta ha ido expulsando todo el oxido de sus marcos,
Las termitas han desaparecido y no han dejado rastros de su condición,
Y lo que antes parecía oscuro,
Está aclarando.
¿Es muy pronto?
¿Es controversial?
Para la vida no lo es, para mí tampoco.
Esto es único.
Esto está lleno de muy buena vibra.
Y estoy más que seguro que de ahora en adelante,
Ella pensará en…
Nosotros.


Te quiero

Gustavo Adolfo Osorio Ramírez.

3 comentarios:

Juan Luis Urribarrí dijo...

Disfrútalo mientras dure.

Saludos

Raiza dijo...

Amigoo me alegro mucho que haya revivido ese sentimiento que pensabas q estaba muerto, es fino verte escribir asi...disfruta ;)

Rosaura Rojas Diaz dijo...

Te dije que te lo comentaría cuando llegara a mi cada =).

Esta hermoso, no es el típico escrito de amor cursi, lo que lo hace mas especial, real y sobre todo sincero....tiene la escencia y el reflejo de lo que de verdad es el amor, desde la perspectiva de un escritor que quiere hacer sentir su nuevo credo.

me encanto su historia...(muy de los libros q suelo leer) y no te lo dije pero lo iluminado de tu rostro no era normal cuando la contabas xD...

les deseo lo mejor =)